
En cualquier sistema de seguridad para el hogar o la empresa, la detección temprana es el primer escudo de defensa. Entre todos los componentes disponibles, los sensores infrarrojos se han consolidado como el elemento esencial para identificar intrusiones antes de que se produzca cualquier daño.
¿Qué es un sensor infrarrojo y cómo funciona?
La mayoría de los sensores de movimiento utilizados en alarmas son de tipo PIR (Passive Infrared o Infrarrojo Pasivo). Se denominan “pasivos” porque no emiten ningún tipo de radiación o luz, sino que actúan como receptores sensibles al calor.
- Detección por radiación térmica: Todos los seres vivos y objetos emiten radiación infrarroja en función de su temperatura corporal.
- Variación del entorno: El sensor divide la zona vigilada en múltiples haces o sectores. Cuando una persona camina por la estancia, interrumpe el equilibrio térmico entre un sector y otro, lo que el sensor detecta inmediatamente como una señal de movimiento.
PIR simple vs. doble tecnología
A la hora de elegir el equipamiento adecuado, es fundamental conocer las diferencias entre los tipos de detectores:
- Sensor PIR simple: Utiliza exclusivamente el canal infrarrojo para captar cambios de temperatura. Es idóneo para estancias interiores estables, sin corrientes bruscas de aire ni variaciones térmicas drásticas.
- Sensor de doble tecnología (PIR + Microondas): Combina el detector infrarrojo con un pequeño radar de microondas. Para que salte la alarma, ambas tecnologías deben confirmar la presencia al mismo tiempo. Esto proporciona una precisión absoluta en espacios complejos, como garajes, naves industriales o salones con grandes ventanales.
Dónde instalarlos para garantizar una cobertura total
Las falsas alarmas son molestas y restan eficacia a la seguridad. La tecnología infrarroja moderna ha evolucionado para minimizar este problema:
- Discriminación de mascotas (Pet Immune): Configurados con lentes y algoritmos específicos, estos sensores ignoran el movimiento de animales domésticos de hasta cierto peso o altura.
- Filtrado de interferencias ambientales: Los sensores de calidad evitan activaciones provocadas por cambios repentinos de luz solar, corrientes de aire de calefacciones o pequeños insectos.
- Verificación combinada: En los equipos de doble tecnología, el margen de error por falsas alarmas es prácticamente nulo.
Por qué reducen significativamente las falsas alarmas
Para sacar el máximo partido a un sensor infrarrojo, la ubicación es estratégica:
- Paso obligado: Pasillos, distribuidores principales y accesos a dormitorios o despachos.
- Puntos de entrada: Zonas cercanas a puertas principales, ventanales o accesos desde terrazas y jardines.
- Orientación correcta: El sensor debe colocarse cruzando la trayectoria probable del intruso (el movimiento transversal se detecta mucho mejor que si la persona camina directamente hacia el sensor).
- Evitar fuentes térmicas: Se debe evitar apuntar directamente a radiadores, unidades de aire acondicionado o ventanas donde incida directamente el sol.
En SES Seguridad Benissa, realizamos un estudio previo de cada propiedad para instalar los sensores infrarrojos en la altura y ángulo exactos, garantizando la máxima protección y una tranquilidad total para tu hogar o negocio.






